lunes, 12 de julio de 2010

¡España campeón mundial! (0-1)

España se consagró campeón de la Copa Mundial de la FIFA por primera vez en su historia al vencer 1-0 en tiempo extra a Países Bajos con un tanto de Andrés Iniesta a 4 minutos del final.

Los ibéricos fueron superiores a lo largo del trámite y volvieron a exhibir su claridad, estilo y buen manejo de pelota ante unos holandeses combativos y batalladores. El partido decisivo, disputado en el Estadio Soccer City de Johannesburgo el 11 de julio, fue el tercero que se definió en la prórroga luego de Italia 1934, Inglaterra 1966 y Argentina 1978. La Furia Roja vive su momento de gloria e inscribe así su nombre en el trofeo más codiciado del fútbol. Para Países Bajos, fue su tercera final perdida, tras Alemania 1974 y Argentina 1978.

España saltó al terreno con el afán de llevarse por delante a su adversario. En los primeros minutos dispuso de una ocasión clara para convertir con un cabezazo de Sergio Ramos que rechazó, de manera notable, el portero Maarten Stekelenburg.

De a poco, los holandeses nivelaron las acciones. El encuentro pasó a tener una paridad casi total y los equipos no pudieron imponer su estilo. Países Bajos apeló a los centros y disparos de media distancia para tratar de desnivelar.

La primera manga transcurrió con el esférico rodando en la zona media del campo y con un ida y vuelta sin profundización, con la excepción de un disparo bajo y esquinado de Arjen Robben sobre el final, que desvió Iker Casillas al tiro de esquina.

Paridad total
En el complemento, España volvió a ejercer la autoridad sobre la bola, con su habitual paciencia para manejar las acciones. Países Bajos se recluyó en su terreno y apostó a un contragolpe para romper la igualdad.

Fue así como pudo adelantarse en el tanteador, con dos jugadas protagonizadas por Robben. A los 62’, el delantero del Bayern Múnich picó rápido ante una habilitación de Wesley Sneijder y definió por bajo, pero Casillas, de forma magistral, desvió con el pie derecho. A los 83’, el número 11 escapó a Carles Puyol y quiso eludir al guardavallas, que se ungió en la figura al embolsar la pelota.

Los campeones de Europa también tuvieron sus situaciones netas: una jugada en la que Jesús Navas sirvió a David Villa, quien disparó a centímetros de la línea de gol y su remate rebotó en un defensor holandés, y con un cabezazo de Ramos que se fue por encima del larguero.

¡Drama y éxtasis!
El tiempo fue transcurriendo y el cotejo, de alto nivel de dramatismo, derivó de manera inevitable al tiempo extra.

En la prórroga, los dirigidos por Vicente del Bosque continuaron con el manejo del juego ante una Oranje que aguantó los embates y hasta sufrió la expulsión de John Heitinga. España siguió empujando hasta que por fin, llegó a la conquista: Iniesta recibió una milimétrica asistencia de Cesc Fábregas y sacudió la red, desatando la locura española (0-1, 116’).

El final fue llantos y emoción de los nuevos campeones mundiales, que alcanzaron la gloria por primera vez, con inteligencia, agallas y buen fútbol.

Fuente FIFA

sábado, 10 de julio de 2010

La conjura de una historia amarga, final Sudáfrica 2010

El pasado 16 de junio, en Durban, los jugadores de España salieron del vestuario con los ojos muy abiertos, listos para dirigirse a los periodistas y explicar cómo era posible que ellos, los vigentes campeones de Europa, hubiesen perdido su primer partido ante la modesta Suiza. Ninguno de ellos, ni el cerebral Xavi, ni el joven Pedro, ni el omnipresente Carles Puyol, presentaba esa mirada angustiada que suele asociarse a un comienzo caótico en una Copa Mundial. “Ha sido un partido raro”, declaraba a FIFA.com el actual máximo goleador del equipo, David Villa, en una serena valoración de la situación.

España, presente en 12 fases finales, se ha visto superada por el peso de las expectativas con demasiada frecuencia en la cita mundialista, sin conseguir nunca hacer honor a su etiqueta, prácticamente cuatrienal, de favorita en la sombra. La derrota por 1-0 en su estreno en Sudáfrica 2010, ante la defensiva Suiza de Ottmar Hitzfeld, parecía la continuación lógica de la triste historia de la Roja en la Copa Mundial de la FIFA, marcada por los resultados por debajo de lo esperado y por un nerviosismo exacerbado.

Sin embargo, el equipo reaccionó de manera espectacular, rescatando ese estilo y esa elegancia que, en 2008, lo llevaron a proclamarse campeón de Europa por segunda vez en su historia. Los españoles han dejado en la cuneta selecciones de la talla de Alemania, Paraguay y Portugal en su cabalgada de ensueño hasta la final y, de paso, han espantado por fin sus fantasmas del pasado.

“La derrota contra Suiza nos reforzó muchísimo”, añadió Fernando Llorente, el espigado ariete que apenas empezaba a abrirse camino en el primer equipo del Athletic de Bilbao hace cuatro años, cuando España arrasó en la primera fase de Alemania 2006 y se plantó en octavos de final con la vitola de favorita. Allí, no obstante, se estrelló contra Francia al cabo de un mal partido.

Un hombre que ha desempeñado un papel esencial en esa sensación de confianza renovada es el barcelonista Carles Puyol. El defensa central no es ajeno a las inexplicables penurias de España en la competición mundialista. De hecho, ya disputó la edición de 2002, cuando la selección española, comandada por las figuras del Real Madrid Raúl y Fernando Hierro, quedó apeada en los penales de un choque de cuartos muy tenso contra el país anfitrión, la República de Corea. Ahora, a sus 32 años, el legendario trabajo incansable y la combatividad de Puyol hacen que España parezca mucho más que una simple colección de jugadores técnicos y frágiles. Su imponente gol de cabeza que significó la victoria contra Alemania en la semifinal, sin duda, ha contribuido a aliviar los sufrimientos del pasado.

Un historia de traspiés
David Villa también está rayando a gran altura en esta fase final, donde sus 5 goles en 6 encuentros lo han convertido en un firme candidato al título de máximo goleador del campeonato. El ambicioso delantero nació en Langreo, en la misma región minera (Asturias) que Luis Enrique, a quien un codazo del defensa italiano Mauro Tassotti le rompió la nariz en los cuartos de final de Estados Unidos 1994. Un penoso lance tras el que perdió medio litro de sangre y también el partido. Cuatro años después, en Francia, el equipo volvió a viajar rodeado de unas altas expectativas que, ya en su compromiso inicial, se encargó de desbaratar una fabulosa Nigeria. Tras caer derrotada por 3-2 en aquel choque clásico de Nantes, España no pudo pasar del empate ante Paraguay, lo que convirtió a su posterior paliza a Bulgaria (6-1) en una infructuosa y triste prorrogación de una tradición indeseable.

Algunas de sus actuales estrellas, como Fernando Torres, Pedro y Cesc Fábregas, ni siquiera habían nacido cuando España albergó el Mundial en 1982. Anteriormente, el combinado español solamente había quedado entre los cuatro primeros una vez, en Brasil 1950, y las expectativas de hacer algo grande se dispararon. El seleccionador de entonces, José Santamaría, que jugó en el equipo español que quedó colista de su grupo en Chile 1962, convocó a un variopinto combinado de futbolistas. Las viejas dudas de antaño fueron reapareciendo poco a poco, y la confianza se desvaneció. Así, una derrota ante Irlanda del Norte en la primera fase creó el marco idóneo para lo que acabó siendo un lamentable fracaso.

Cuatro años después, en México 1986, la famosa pareja de madridistas compuesta por Emilio Butragueño y el exquisito Míchel estaba lista para volver a retar al resto del mundo. Sin embargo, después de vapulear a una excepcional Dinamita Danesa por 5-1, en un choque de octavos antológico en el que Butragueño metió 4 goles, España, una vez más, no pudo mantener su ímpetu, y cayó en cuartos tras la tanda de penales ante una Bélgica de Enzo Scifo sorprendentemente sólida. Y la cita de Italia 1990 deparó más de lo mismo. El equipo no estuvo tampoco esta vez a la altura de su caché y, después de quedar primera de grupo con relativa comodidad, se despidió en la primera ronda eliminatoria frente a la Yugoslavia que lideraba Dragan Stojkovic.

Toda clase de teorías se han esbozado para intentar explicar los recurrentes fracasos de España en la competición mundialista; desde presuntas desavenencias en el vestuario azuzadas por la rivalidad entre Real Madrid y Barcelona, hasta un posible complejo de inferioridad psicológica. Aunque, tal vez, todo se haya reducido simplemente a una fatal combinación de nervios y mala suerte. Ninguno de esos factores, no obstante, parece haber afectado a esta mejorada reencarnación de la Furia Roja. El actual equipo; humilde, brillante con el balón en los pies y aparentemente imperturbable en su amplio abanico de recursos para frustrar a los rivales, bien podría haber hallado la respuesta. “Hemos demostrado que en los momentos importantes estamos a la altura de las circunstancias”, afirmó Villa, centrado únicamente en marcar goles e, indirectamente, desafiando la dolorosa relación de España con la historia del fútbol.

Fuente FIFA

Van Persie: "España es la favorita", final Sudáfrica 2010

A falta de sólo un día para que los holandeses se vean las caras con España en la final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, que se disputará en el estadio Soccer City, la figura del Arsenal Robin van Persie habló en exclusiva de sus miedos, su entusiasmo y sus sueños. “España parte con una ligera ventaja en los pronósticos”, admitió en una sincera entrevista, antes de contarnos qué significaría para él formar parte del primer combinado holandés que podría regresar a casa con el trofeo mundial.

¿Qué les ha dicho el seleccionador Bert van Marwijk sobre la final?
Nos ha dicho muchas cosas, pero lo más importante es que hemos llegado hasta aquí, lo que está muy bien, pero podría ser incluso mejor. Tenemos que demostrar de lo que somos capaces una vez más. Tenemos que darlo todo una vez más y después, esperemos que pase algo maravilloso y que podamos hacer feliz a mucha gente.

Holanda ya ha disputado dos finales, en 1974 y 1978. Seguro que esperan que a la tercera vaya la vencida.
Así es. Yo viví en cierta medida lo que significó para Holanda. Todo el mundo estaba muy contento, y ahora podemos dar ese paso más y llegar a lo más alto. Tenemos que asegurarnos de que sea así. Es la tercera vez en nuestra historia que alcanzamos la final, y es todo un logro que estemos aquí. Pero, a veces, cuando pierdes por poco, la gente se queda decepcionada, aunque hayas jugado una competición excelente. Con suerte, podremos evitar que eso suceda.

Su rival en la final, España, fue muy superior a Alemania en semifinales. ¿Están preocupados?
Lo esencial para España es mantener la posesión del balón. Creo que tendremos que presionarlos. Si no lo hacemos, se harán con el control del partido y nuestro destino estará en sus manos. Eso es algo que no me gustaría.

Muchos dan a España como favorita en la final. ¿Cómo ve a los hombres de Vicente del Bosque?
Es un equipo fantástico. Tiene muy buenos defensas y un mediocampo fabuloso. Sus delanteros son excelentes y su toque de balón es sencillamente brillante. También creo que España es la favorita para ganar esta final, pero eso no quiere decir nada. Lo más probable es que sea una final muy vistosa, porque a nosotros también nos gusta pasar la pelota. Creo que ambos nos daremos espacio para jugar.

¿Entonces, Holanda tiene menos posibilidades?
Sí. En mi opinión, España parte con una ligera ventaja en los pronósticos para este partido porque fue campeona de Europa hace dos años, y cuenta con un grupo excelente. Pero nosotros también.

¿Nota que aumenta la presión a medida que se acerca la final?
La verdad es que no. En lo que respecta a la presión y al interés de la prensa, no tenemos ni idea de lo que pasa en Holanda, o en el resto del mundo, y así tiene que ser.

El mediocampista español Cesc Fàbregas es su compañero en el Arsenal. ¿Se ha puesto en contacto con él? ¿Le resultará extraño enfrentarse a él?
Siempre se hace un poco raro enfrentarte a tus compañeros. Nos hemos hablado por SMS un par de veces. Cesc es un gran jugador. Lo que me resulta chocante es que no sea titular con España. Es algo que no entiendo. Creo que es un fenómeno. He jugado con él en el Arsenal durante seis años y cada temporada ha ido a más. Es nuestro capitán y siento un profundo respeto por él.

En su casa tiene una foto de Diego Maradona con la Copa Mundial entre las manos. ¿Nos puede explicar qué significa para usted? Lo cierto es que nunca pensé que yo podría tener una foto así [de mí mismo]. Y ahora estamos muy cerca de lograrlo. Tengo una imagen muy bonita de él [Maradona], en la que está sobre los hombros de un par de sus compañeros mientras sujeta el trofeo con una gran sonrisa en la cara. La tengo en mi sala de juegos, y es fantástica. Transmite mucha felicidad y pasión, y todo lo que un futbolista debe tener. Quizás, si ganamos, pueda tener una igual mía con la Copa.

¿Cómo cree que serán los últimos momentos antes de la final? ¿Qué espera?
Yo nunca ha disputado una final así, pero bueno, normalmente, no me entretengo mucho hablando con el rival. Ya sabe, lo bueno si breve… No va a ser distinto de cualquier encuentro de la Premier League o de las competiciones europeas. Debes tener una base firme. Cuando llegas al estadio, tienes 45 minutos para hacerlo todo, vendarte los tobillos o darte un masaje. Cuando saltas al césped, tienes 30 minutos para calentar y después empieza el partido. Lo de siempre, nada realmente emocionante.

Están a 90 minutos de proclamarse campeones del mundo…
Es raro, es extraño. Intento no pensar demasiado en ello. Intento pensar en el partido propiamente dicho, pero no en las consecuencias.

Fuente FIFA

Alemania puede con la garra charrúa (2-3), semifinales Sudáfrica 2010

En un partido lleno de alternativas y con emoción hasta el último suspiro, Alemania se colgó la medalla de bronce de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 tras imponerse a Uruguay por 2-3 en el estadio de Puerto Elizabeth el sábado 10 de julio. Los germanos se subieron así por segunda edición consecutiva al tercer cajón del podio.

Mientras Óscar Tabárez fue fiel a su once tipo, al que regresó Luis Suárez tras cumplir un partido de sanción en semifinales, Joachim Loew, que recuperó a Thomas Mueller, se vio obligado a hacer diversos ajustes a su equipo por la baja por gripe Phillip Lahm y Lukas Podolski. Además prescindió de Miroslav Klose porque llegaba tocado con molestias en la espalda.

Ambos equipos salieron con ambición y las ocasiones no se hicieron esperar. Primero probó Diego Forlán, pero su tiro libre salió por centímetros por encima de la escuadra (7’). Luego, un cabezazo de Arne Friedrich se estrelló en el larguero (10’). Con alternativas de ida y vuelta, el equilibrio en el marcador se rompió pronto. Mueller se coló hábilmente entre la defensa uruguaya para rematar al fondo de la red el rechace de Fernando Muslera que había despejado defectuosamente un tiro de Bastian Schweinsteiger (0-1, 19’).

Reacción charrúa, réplica alemana
La Celeste no perdió la cara y siguió aguantando con paciencia los embates germanos y buscando su oportunidad. La creó Diego Pérez al robar un balón a los pies de Schweinsteiger. Asistió a Suárez que vio perfectamente el desmarque por la izquierda de Edinson Cavani, quien encaró en solitario a Neuer para equilibrar la contienda (1-1, 28’).

Antes del descanso, Suárez estuvo a punto de cambiar las tornas, pero su remate se fue desviado (42’). Fue Forlán, tras el intervalo, quien acertó a batir de nuevo el arco alemán tras rematar en media tijera un balón enviado por Egidio Arevalo desde la derecha (2-1, 51’).

Poco duró la alegría en el bando sudamericano pues Muslera erró en su intentó de cubrir el centro de Jerome Boateng, y dejó a Marcell Jansen en posición perfecta para el remate de cabeza (2-2, 56’).

Se mantuvo, empero la dinámica de alternativas en ambos arcos. Probaron con disparos desde lejos Suárez (61’) y Schweinsteiger (74’), pero con poca puntería. Con el paso de los minutos, Uruguay fue retrasando sus líneas, afectado por el cansancio y Alemania agobió con balones colgados. Así fue como se decantó la balanza. Khedira recogió un rechace en el área chica y volvió a batir a Muslera (2-3, 82’).

Stefan Kiessling se perdió la sentencia en un disparo alto desde el punto de penal cuando estaba solo ante el arquero charrúa (88’). Y Forlán estrelló en el larguero las esperanzas uruguayas en un tiro libre en el tiempo añadido (93’).

Fuente FIFA

Alemania 3 - Uruguay 2 (resumen)

En un partido lleno de alternativas y con emoción hasta el último suspiro, Alemania se colgó la medalla de bronce de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 tras imponerse a Uruguay por 3-2 en el estadio de Puerto Elisabeth el sábado 10 de julio. Los germanos se subieron así por segunda edición consecutiva al tercer cajón del podio.

Mientras Óscar Tabárez fue fiel a su once tipo, al que regresó Luis Suárez tras cumplir un partido de sanción en semifinales, Joachim Loew, que recuperó a Thomas Mueller, se vio obligado a hacer diversos ajustes a su equipo por la baja por gripe Phillip Lahm y Lukas Podolski. Además prescindió de Miroslav Klose porque llegaba tocado con molestias en la espalda.

Ambos equipos salieron con ambición y las ocasiones no se hicieron esperar. Primero probó Diego Forlán, pero su tiro libre salió por centímetros por encima de la escuadra (7’). Luego, un cabezazo de Arne Friedrich se estrelló en el larguero (10’). Con alternativas de ida y vuelta, el equilibrio en el marcador se rompió pronto. Mueller se coló hábilmente entre la defensa uruguaya para rematar al fondo de la red el rechace de Fernando Muslera que había despejado defectuosamente un tiro de Bastian Schweinsteiger (0-1, 19’).

Reacción charrúa, réplica alemana
La Celeste no perdió la cara y siguió aguantando con paciencia los embates germanos y buscando su oportunidad. La creó Diego Pérez al robar un balón a los pies de Schweinsteiger. Asistió a Suárez que vio perfectamente el desmarque por la izquierda de Edinson Cavani, quien encaró en solitario a Neuer para equilibrar la contienda (1-1, 28’).

Antes del descanso, Suárez estuvo a punto de cambiar las tornas, pero su remate se fue desviado (42’). Fue Forlán, tras el intervalo, quien acertó a batir de nuevo el arco alemán tras rematar en media tijera un balón enviado por Egidio Arevalo desde la derecha (2-1, 51’).

Poco duró la alegría en el bando sudamericano pues Muslera erró en su intentó de cubrir el centro de Jerome Boateng, y dejó a Marcell Jansen en posición perfecta para el remate de cabeza (2-2, 56’).

Se mantuvo, empero la dinámica de alternativas en ambos arcos. Probaron con disparos desde lejos Suárez (61’) y Schweinsteiger (74’), pero con poca puntería. Con el paso de los minutos, Uruguay fue retrasando sus líneas, afectado por el cansancio y Alemania agobió con balones colgados. Así fue como se decantó la balanza. Khedira recogió un rechace en el área chica y volvió a batir a Muslera (2-3, 82’).

Stefan Kiessling se perdió la sentencia en un disparo alto desde el punto de penal cuando estaba solo ante el arquero charrúa (88’). Y Forlán estrelló en el larguero las esperanzas uruguayas en un tiro libre en el tiempo añadido (93’).

Fuente FIFA

miércoles, 7 de julio de 2010

España derrota a Alemania 1-0 y jugará la final del Mundial

Un gol de cabeza de Carles Puyol llevó a La Roja a discutir el título Mundial ante Holanda el próximo domingo. El ganador de ese partido ofrecerá un nuevo campeón europeo al torneo

España, con la mejor generación de futbolistas de su historia, se colocó a un paso de la gloria tras ganar este miércoles a Alemania por 1-0 en semifinales del Mundial de Sudáfrica 2010, gracias a un gol de Carlos Puyol en el minuto 73.

El central del Barcelona cabeceó un córner desde la izquierda, lanzado por Xavi Hernández y colocó en el firmamento a un equipo que defiende el buen fútbol y que tratará de hacer historia el domingo cuando se enfrente en la final a Holanda, que ganó el martes a Uruguay por 3-2.

La Roja, que dominó de forma aplastante a la selección germana, pese a que sólo ganó por un tanto de ventaja, ya ha superado ampliamente su mejor papel en un Mundial, que databa de Brasil-1950, cuando terminó en cuarto lugar.

Alemania, que había goleado a Inglaterra (4-1) y Argentina (4-0) en octavos y en cuartos de final, respectivamente, se tendrá que conformar con luchar por la tercera plaza, el sábado en Port Elizabeth contra la selección Celeste.

España y Holanda, que disputan su tercera final de un Mundial, tras perder las de 1974 y 1978, ofrecerán un nuevo campeón europeo al torneo.

Tras el tanto de Puyol, el barcelonista Pedro pudo haber aumentado la cuenta en el 83 en un rápido contragolpe pero se enredó con el balón cuando estaba solo ante el portero Manuel Neuer.

Asimismo, el portero español, Iker Casillas rompió el récord de imbatibilidad de un arquero de su selección en la historia de los Mundiales, colocándolo en 312, que databa de Brasil-1950.

Fuente Juventud Rebelde

España derrotó a Alemania por 1-0 y va a la gran final del Mundial

El gol fue obra de Carles Puyol a los 73 minutos, de golpe de cabeza tras un tiro de esquina. Los ibéricos nunca llegaron a esta instancia en una Copa del Mundo.

De entrada, ‘La Roja’ manejó la pelota y se internó en campo alemán. A los seis, el arquero Neuer ahogó el grito de gol español, al atajar un mano a mano a David Villa. Mientras tanto, los teutones apostaban por el contragolpe en velocidad pero no se acercaban al arco de Casillas.

Los minutos pasaban y los dirigidos por Del Bosque mantenían la tenencia del balón, pero no lograban penetrar el cerco defensivo germano. En un centro, Puyol de cabeza la mandó por encima.

Luego todo se diluyó bajó el mismo panorama, los españoles con la pelota, sin herir, y los alemanes defendiéndose, que solo inquietaban la portería ibérica con las escasas pelotas paradas a su favor.

Sonó el pitazo indicando el final de un primer tiempo aburrido y sin mayores opciones de anotar entre Alemania y España.

La segunda parte arrancó con los repetidos intentos del centrocampista Xabi Alonso de anotar de media distancia. Ambos remates se fueron cerca del arco defendido por el portero Neuer.

Sobre los 60, España estuvo cerca de marcar con un desborde de Iniesta, que envió el centro y en el segundo palo no alcanzó a conectar David Villa. En la jugada siguiente, Pedro disparó y el balón se fue cerca del palo izquierdo del arco teutón.

Mueve más tarde, se sacudió Alemania de la presión ibérica. Podolski envió el centro al segundo palo y allí apareció, solo y sin marca, el recién ingresado Toni Cross, quien impactó de primera pero bien desvió Casillas.

Y al minuto 73, llegó la apertura del marcador, pero no en una jugada de conjunto, sino de pelota quieta. Tiro de esquina a favor de España, se levantó Puyol y dejó sin opción al arquero Neuer.

Los de Loew reaccionaron y se fueron en busca del empate, dejando espacios atrás. En un contragolpe, Pedro se atragantó de gol y desperdició la oportunidad de marcar el segundo y liquidar el encuentro.

Después todo fue aguante para los españoles que cerraron bien los espacios atrás y se dedicaron a rechazar los balones aéreos levantados desde los costados.

Finalizó el encuentro y España jugará por primera vez en su historia una final de la Copa del Mundo.

Alineaciones:

España: Casillas; Capdevilla, Piqué Puyol y Ramos; Busquets, Xabi Alonso, Xavi Hernández, Iniesta y Pedro; Villa.

Alemania: Neuer; Lahm, Friedrich, Mertesacker y Boateng; Trochowski, Khedira, Scheweinsteiger, Ozil y Podolski; Klose.

Fuente Wiker